martes, 8 de mayo de 2012

VACACIONES EN D R

 Desde que salí de mi tierra natal Dominican Republic (Agosto 16 del 2005), no me había creado tantas espectativas sobre vacacionar en el terruño, a pesar de que había viajado allá en otras ocasiones y a pesar de quehabía vivido los últimos dos años de mi vida con un dolor que no me dejaba ni  a sol ni a sombra, de tal manera que había aprendido a vivir con él. 
principio del año (2012) me había hecho ilusiones de poder ver a mi hijo Armando para su cumpleaños número 29, el día 17 de Abril; de poder abrazarlo en esa ocasión tan especial y pasar tiempo con él.  Asimismo poder reunirme; ya que entre entre nosotros más que una amistad, existe un gran cariño; respeto y consideración, de tal suerte que  Andy me considera  como su madre, También tuve el deseo de reunirme de nuevo con mis amigas, colegas ex compañeras de estudios y de trabajo: Yesenia Peña y Enercida Cuebas.  Y una de las cosas que más deseaba hacer era visitar la Playa y regalarle mis huellas al mar, especialmente de alagar mi cuerpo con las cálidas aguas de Bocachica.


Mis hermanas y mi madre habían planteado la posibilidad de viajar en esos días.  Arelis viajaría desde Boston en escala JFK-SDQ la tarde del 14 de Abril en compañía de sus hijos Angeles y Jeremy para pasar unas cortas vacaciones junto a su esposo Julio, mi hermana Maritza viajó un día antes  desde Virginia Beach a  Santo Domingo; yo viajé el 14 de Abril  junto a mi madre hacia el aeropuerto JFK donde nos separaríamos para viajar a la misma hora por diferentes líneas aéreas.  Mi madre se encontraría con mi hermana Arelis en "Delta"  para viajar juntas y yo viajaría por Jetblue.  Dicho sea de paso, era la primera vez que algunos miembros de mi familia abordarían un avión de Delta que resultó ser una pésima línea aérea.
Esa tarde mi madre me había dicho que dejaría su celular en la casa pues consideraba innecesario cargarlo; pues no lo usaría en D R, la convencí de traerlo comprometiéndome a tenerlo  en mi cartera; ya que yo había olvidado el cargador del mio y la bateria estaba descargada.  Gracias a Dios que así fue; porque cuando estabamos camino al aeropuerto, recibí una llamada de mi hermana Arelis, quien se escuchaba desconsolada porque una agente de Delta le había dicho que Jeremy no podría abordar el vuelo, debido a que tenía su pasaporte vencido, obviamente ella y Angeles tan poco lo abordarían el avión. 

En ese momento los niños lloraban al enterarse de la noticia, de que no podrían viajar ese día.  Mi hermana Arelis trataba de calmarlos; pero ella misma no podía evitar llorar.  Todos se habían hechos espectativas de reencontrasrse con papá (Julio) y estabán muy felices de poder viajar.  Cuando mi hermana me comunicó lo que sucedía, le recomendé, que buscase un representante de la  línea aérea con más experiencia, pues al parecer  la representante que la antedió no tenía razón en lo que le había dicho.  El niño si podía viajar, puesto que estaba regresando a su pais de origen y el pasaporte que él tenía no era americano sino de su pais natal.  Asi lo hizo, buscó otra persona, quien corroboró lo que yo había dicho y gracias a Dios pudieron abordar el avión.  Retornó la sonrisa a sus caras.  Cuando yo esperaba para abordar mi avión, llamé a mi hermana Arelis para ver como iba todo; entonces me contó que mi madre estaba teniendo un percance, resulta que Delta no le permitiría abordar el avión porque ella no tenía consigo la tarjeta de crédito con que se compró su boleto de viaje.  Uf!  Que fastidio!  De dos, dos percances en la misma  línea aérea y el mismo vuelo. Es asi que comenzó la encrucijada con el viaje de mamá.  Circunstancialmente, en ese momento mi hermana Maritza _ A Dios  gracias_ que ya se encontraba en D R llamó a mi hermana Arelis para ver como andaban las cosas, gracias a ello mi madre pudo abordar el avión pues fue ella quien le compró el boleto de viaje, inmediatamente le envio a Delta un fax con la copia de la tarjeta de crédito.

Por todo lo acontecido me puse nerviosa, preguntándome: Tendré también yo alguna dificultad?  Pero las maletas y el pasaporte estaban en orden, no me pidieron la tarjeta de crédito (que yo no tenía);   gracias a Dios, yo no viajaba por Delta. Nuestros vuelos llegaron a R D  la madrugada de Abril 15, dando incio a mis esperadas vacaciones. Comenzaron con la llegada al aeropuerto donde me esperaba mi hijo Armando, su amigo Ruqui  y mi cuñado Yenfry quien a su vez esperaba a su familia: Mi hermana y los niños  Angeles y Jeremy.  Fue muy emocinante Reencontrarme con mi hijo; asi como ser testigo del reencuentro de la familia Rodríguez Peña, del cual hice fotos. Emprendimos el trayecto hacia la casa en un confortable vehículo mi madre, Armando, yo y los amigos de Armando.  Arelis y los niños en la camioneta de Julio esposo de mi hermana.  Al llegar a la casa descansamos unas cuantas horas y al despertar nos preparamos para reecontrarnos Arelis, Maritza con su esposo Carlos y yo.  Ese mismo día era el cumpleaños número 9 de Angeles y Arelis le estaba preparando una sorpresa. Se dió todo como fue planeado, fue una reunión amena en compaña de familiares y amigos.  La niña estuvo verdaderamente sorprendida.  Durante la reunión vivi una bonita y grata experiencia compartiendo con los niños que participaron en la fiestecita, entre ellos:  las niñas de mis primas Bitin y Wendy, asi como con María Teresa la hija de Marisol amiga nuestra y Anderson su sobrino. 

Lamentablemente Armando no participó de esa reunión, su trabajo y los compromisos políticos lo mantuvieron muy ocupado.  En esos días lo notaba distante y con cierto aire de tristeza; pero como todo un titán salió cada mañana a cumplir con sus diversas obligaciones.  Me habló de su fiel y querido perro "Gino" y de la manera trágica en que falleció; de algunos de los proyectos que tiene pendiente; de los estudios que había realizado preparándose para un futuro político; asi como de sus planes una vez pasada la contienda electoral 2012.  Hablamos un poco de su vida sentimental, laboral y de "Leviathan", el cachorrito hijo de "Gino", quien circunstancialmente y gracias Dios, nació el mismo día en que gino muriera atacado por una colmena de abejas.


Fue una gran alegria para mí, reencontrarme con Andy, es increible que ya tenga su primer año de estudios universitarios.  Se siente muy satisfecho por haber llegado hasta donde está; hizo una remembranza del pasado, cuando apenas sabia leer y escribir.  Se mostró muy feliz de verme y fue a visitarme casi todas las noches después de su trabajo.  El muchacho es un gigante espiritual, me habló mucho de las cosas de Dios y me dedicó y regaló con mucho cariño un libro para enriquecer la vida espiritual.


 El 16 de abril, fui a visitar a mi tío Juan Isidro, su esposa Alba y mis primos.  Almorcé una deliciosa comida preparada por Alba luego Bitín me invitó a la playa de  Nigua.  Fuimos, con mi prima Sonia y su esposo Eduardo (el Yarey) y un amigo de Bitin.  Una vez llegamos a la playa vivi una experiencia graciosa.  Resulta que para accesar a la playa de Nigua, primero se debe cruzar un río que converge en la misma. El Río estaba un poco crecido y yo tenía algo de miedo ja ja ja...Eduardo bajo primero para ayudar a las mujeres y el amigo de Bitin quedó arriba, parado encima de una gran piedra, frente al río, cuando me llegó el turno de cruzar Eduardo le dijo al "cuñao" como le decían al amigo de Bitin, que me ayudara, es asi que el me agarra por la mano izquierda; mientras trataba de asirme de la mano de Eduardo ay ay ay! Me puse bien nerviosa al no poder alcanzar y mis piernas de pronto se negaron a emprender la aventura.  entonces Eduardo me dijo:  "Margarita tiraté".  Y obedecí me tiré al río, pero no solté la mano del cuño y él se dió un chapuzón involuntario sin haberse quitado la ropa.
Desde alli caminamos por la orilla de la playa hasta donde estaba el rompe olas.  Ah!  Cuantas huellas le regalé al mar!  Acampamos en ese lugar, donde pasamos algunas horas maravillosas.  Compramos sardina fresca, la que hiervieron ahi mismo en la orilla de la playa con agua del mar.  Esta fue otra aventura; pues nunca antes había comido pescado de esta manera.  Estaban deliciosas.  Estuvimos alla hasta las 8:00 de la noche.  De regreso uno de los pescadores del lugar nos guiaron por una parte del río menos caudolasa para legar hasta donde estaba el carro.

El 17 de Abril fue el cumpleaños de Armando, fui a una pastelería y le encargué un pastel con sus colores favoritos: rojo y amarillo, los colores de la bandera de su partido, compré unos globos e invité a su amiga Leticia para que me acompañe a cantarle feliz cumpleaños,  él se sintió alagado pero me pidió que partieramos el bizcocho en la noche cuando vinieran sus otros amigos.  Mi hermana Arelis vino; pero tuvo que marcharse temprano porque el niño estaba con fiebre; luego llegaron mi hermana Maritza, mi cuñado Carlos y  Marta y su esposo (una pareja de amigos).  En ese momento Armando no se encontraba en la casa, tomamos unos tragos, cuando se hizo tarde pensabamos celebrar el cumpleaños en contumacía y justo cuando preparaba todo para las fotos llegó Armando, nos tomamos unas cuantas fotos, partió el pastel y se marchó.  Entonces Salí con Mara, Marta y sus esposos a comer unas carnitas a la parrilla en el pueblo de Manoguayabo.  Esa carnita y esa yuquita estuvieron de lo último! Que ricura!

El 18 de Abril Mi hermana Arelis me invitó para la playa Bocachica junto con su bella familia.  Se cumplió allí uno de mis sueños para las vaciones.  Era Miércoles, cuando llegamos al lugar, creo que era necesario que me pelliscasen para darme cuenta que no estaba soñando, era el paraíso.  De no ser por algunas fotos que nos tomamos durante la estadía allí, hubiese pensado que no estube allá, que estaba dormida y que tuve un hermoso sueño.  Todavía imagino mis huellas sobre la blanca arena, la tibieza del agua y ese color azul celeste que preñan los ojos con su encanto y embriaga el alma de placer.   Otro de los momentos inolvidables fue el reencuentro con mis amigas Enercida y Yesenia, una tarde almorzamos juntas, fuimos de Window shopping por las principales Plazas comerciales de la ciudad de Santo Domingo; luego tomamos un helado mientras esperabamos por entrar al cine y vimos una pélicula juntas.

Otra tarde nos reunimos para comer un delicioso almuerzo preparado por Yesenia: Unas guandules verdes guisados con pollo frito, arroz y ensalada de papa. Desde alli fuimos a pasear a la Feria del Libro, donde tuve el honor de ver personalmente a mi distinguido amigo Yih-Yoh Robles; a quien tuve el gusto de conocer en el famoso hacedor y reencuentro de amigos: Facebook, en diversas ocasiones habiamos interactuado a traves de esta red social. Fue muy agradable conocerle, mágicamente era tal y como le imaginaba incluso me pareció que conocía su voz de toda la vida, tuvo la generosidad de invitarme a exponer mis poesías en su vérsatil y dinámico espacio, “Tribuna Libre”, eso me causó una gran emoción; pero lamentablemente y por razones ajenas a mi voluntad no pude presentarme. Otra tarde mi amiga Enercida  me invitó a Yesenia y a mí a cenar en su casa, unos deliciosos tacos preparado por ella.

Mi primo  Guanche también me invitó a la playa, fuimos a la Playa de Nigua, fue mi segunda visita allí en my vacations.  Nos acompañaron mi prima Wendy y los sobrinos Jesús y Jhonny.  Aunque no me lancé al río, ni comí sardinas fue bastante alagador el viaje.  Alli conocí a Anthony Gonzalez, un niño de unos siete años de edad que pernotaba en la orilla de la playa con su hermano de 9; mientras sus padres estaban en otro lado de la playa "Los cuadritos" (Los cuadritos son unos hoyos cuadrados sobre rocas gigantescas a orillas del mar que  se llenan del agua de las olas que golpean la costa y se mantienen con aguas cálidas, cual piscinas naturales) .  El niño y yo estuvimos juntos y hablamos por largo rato, hasta que los padres vinieron por él.

El jueves 26 durante el día fuimos a visitar a mi abuela y luego al tumba de mi padre y mi hermana Dariana.  En la noche salí con Alex y Bitín para Manoguayabo a comer carne a la parrilla y tomar un par de cervezas.  Luego el viernes 27 mis primas Bitin y Alex me invitaron a un Drink a tomar unas cervezas, como despedida, luego se nos unieron el primo Juan y unos amigos.  Esa misma noche mi amigo Newton me recogió y me trajo un delicioso dulce de coco horneado, del que le había hablado a mis amigas.

El sabado 28 Mi amiga Yesenia me recogió para llevarme a darme otro chapuzón a la playa de Bocachica en compañía de sus niños una pareja amiga.  Ese día la playa no estaba tan azul como la primera vez; pues los últimos días había llovido mucho sobe la región; pero fue igual de alagadora la estadía allí, la pasamos muy bien.  Ahi conocí un niño  llamado "Henry" tenía cinco años y se veía lánguido, me causó pena imaginarme su vida.  Cuando hablaba parecía tener 10 años; pero tenía el tamaño de un niño de tres y el peso de uno de 1 año.  Le pregunté que donde vivía y me dijo: "vivo en un lugar donde los hombres pelean a machete y tenemos un pozo donde se caga", peculiar y singular descripción, que en unos pocos segundos, hizo que en mi cabeza pasara una película completa de su vida; agregando la apariencia que tenía, el hecho de que estuviera sólo en playa, mientras su madre iba de un lado a otro vendiendo yaniqueques  (Del ingles Jonny cake), lo peor de todo es que paradógicamente, a pesar de que la madre vendía estos discos de harina, el niño tenía hambre, me di cuenta por la forma en que miraba a los niños de mi amiga comer unos panes con jamón y queso  (Sandwiches), no debía decirlo porque no es correcto hacer mención de lo que se da; pero es necesario, para que no me digan come sola; pues invité al niño a comer también y luego cuando nos marchamos me despedí de él.  Haber conocido ese pequeño imprimió cierto aire de tristeza a mi feliz tarde en Bocachica.  Pensé que la vida es injusta... Pero la vida era de continuar.  En el mundo siempre ha habido personas más ricas y más pobres que un@.  Pues fuimos a casa... Solo me quedaba recoger mis maletas para regresar a New York, mis amigas me acompañaron un rato más y compartimos una rica cena que mamá Teresa había preparado, unos bollitos de harina de maíz con bacalao, después tuve un percance que llamaré párrafo en blanco.