Desde que salí de mi tierra natal Dominican Republic (Agosto 16 del 2005), no me había creado tantas espectativas sobre vacacionar en el terruño, a pesar de que había viajado allá en otras ocasiones y a pesar de quehabía vivido los últimos dos años de mi vida con un dolor que no me dejaba ni a sol ni a sombra, de tal manera que había aprendido a vivir con él.
principio del año (2012) me había hecho ilusiones de poder ver a mi hijo Armando para su cumpleaños número 29, el día 17 de Abril; de poder abrazarlo en esa ocasión tan especial y pasar tiempo con él. Asimismo poder reunirme; ya que entre entre nosotros más que una amistad, existe un gran cariño; respeto y consideración, de tal suerte que Andy me considera como su madre, También tuve el deseo de reunirme de nuevo con mis amigas, colegas ex compañeras de estudios y de trabajo: Yesenia Peña y Enercida Cuebas. Y una de las cosas que más deseaba hacer era visitar la Playa y regalarle mis huellas al mar, especialmente de alagar mi cuerpo con las cálidas aguas de Bocachica.
Mis hermanas y mi madre habían planteado la posibilidad
de viajar en esos días. Arelis viajaría
desde Boston en escala JFK-SDQ la tarde del 14 de Abril en compañía de sus
hijos Angeles y Jeremy para pasar unas cortas vacaciones junto a su esposo
Julio, mi hermana Maritza viajó un día antes
desde Virginia Beach a Santo Domingo; yo viajé el 14 de Abril junto a mi madre
hacia el aeropuerto JFK donde nos separaríamos para viajar a la misma hora por
diferentes líneas aéreas. Mi madre se
encontraría con mi hermana Arelis en "Delta" para viajar juntas y yo viajaría por
Jetblue. Dicho sea de paso, era la
primera vez que algunos miembros de mi familia abordarían un avión de Delta que
resultó ser una pésima línea aérea.
Esa tarde mi madre me había dicho que dejaría su celular
en la casa pues consideraba innecesario cargarlo; pues no lo usaría en D R, la
convencí de traerlo comprometiéndome a tenerlo en mi cartera; ya que yo había olvidado el cargador del mio y la bateria estaba descargada. Gracias a Dios que así fue; porque cuando
estabamos camino al aeropuerto, recibí una llamada de mi hermana Arelis, quien
se escuchaba desconsolada porque una agente de Delta le había dicho que Jeremy
no podría abordar el vuelo, debido a que tenía su pasaporte vencido, obviamente
ella y Angeles tan poco lo abordarían el avión.
En ese momento los niños lloraban al enterarse de la
noticia, de que no podrían viajar ese día.
Mi hermana Arelis trataba de calmarlos; pero ella misma no podía evitar
llorar. Todos se habían hechos
espectativas de reencontrasrse con papá (Julio) y estabán muy felices de poder viajar. Cuando mi hermana me comunicó lo que sucedía,
le recomendé, que buscase un representante de la línea aérea con más
experiencia, pues al parecer la representante que la antedió no tenía razón en lo que le había dicho. El niño si podía viajar,
puesto que estaba regresando a su pais de origen y el pasaporte que él tenía no era americano sino de su pais natal. Asi lo hizo, buscó otra
persona, quien corroboró lo que yo había dicho y gracias a Dios pudieron
abordar el avión. Retornó la sonrisa a
sus caras. Cuando yo esperaba para abordar mi avión, llamé a mi
hermana Arelis para ver como iba todo; entonces me contó que mi madre estaba
teniendo un percance, resulta que Delta no le permitiría abordar el avión
porque ella no tenía consigo la tarjeta de crédito con que se compró su boleto
de viaje. Uf! Que fastidio!
De dos, dos percances en la misma línea aérea y el mismo vuelo. Es asi
que comenzó la encrucijada con el viaje de mamá. Circunstancialmente, en ese momento mi
hermana Maritza _ A Dios gracias_ que ya se encontraba en D R llamó a mi hermana Arelis para ver
como andaban las cosas, gracias a ello mi madre pudo abordar el avión pues fue
ella quien le compró el boleto de viaje, inmediatamente le envio a Delta un fax
con la copia de la tarjeta de crédito.
Por todo lo acontecido me puse nerviosa, preguntándome: Tendré también yo alguna dificultad? Pero
las maletas y el pasaporte estaban en orden, no me pidieron la tarjeta de
crédito (que yo no tenía); gracias a
Dios, yo no viajaba por Delta. Nuestros vuelos llegaron a R D la madrugada de Abril 15,
dando incio a mis esperadas vacaciones. Comenzaron con la llegada al aeropuerto
donde me esperaba mi hijo Armando, su amigo Ruqui y mi cuñado Yenfry quien a su vez esperaba a
su familia: Mi hermana y los niños
Angeles y Jeremy. Fue muy
emocinante Reencontrarme con mi hijo; asi como ser testigo del reencuentro de
la familia Rodríguez Peña, del cual hice fotos. Emprendimos el trayecto hacia
la casa en un confortable vehículo mi madre, Armando, yo y los amigos de
Armando. Arelis y los niños en la
camioneta de Julio esposo de mi hermana. Al llegar a la casa descansamos unas cuantas horas y al
despertar nos preparamos para reecontrarnos Arelis, Maritza con su esposo
Carlos y yo. Ese mismo día era el
cumpleaños número 9 de Angeles y Arelis le estaba preparando una sorpresa. Se
dió todo como fue planeado, fue una reunión amena en compaña de familiares y
amigos. La niña estuvo verdaderamente sorprendida. Durante la reunión vivi una bonita y grata experiencia
compartiendo con los niños que participaron en la fiestecita, entre ellos: las niñas de mis
primas Bitin y Wendy, asi como con María Teresa la hija de Marisol amiga
nuestra y Anderson su sobrino.
Lamentablemente Armando no participó de esa reunión, su
trabajo y los compromisos políticos lo mantuvieron muy ocupado. En esos días lo notaba distante y con cierto aire de
tristeza; pero como todo un titán salió cada mañana a cumplir con sus diversas obligaciones. Me habló de su fiel y querido perro
"Gino" y de la manera trágica en que falleció; de algunos de los
proyectos que tiene pendiente; de los estudios que había realizado preparándose
para un futuro político; asi como de sus planes una vez pasada la contienda
electoral 2012. Hablamos un poco de su
vida sentimental, laboral y de "Leviathan", el cachorrito hijo de
"Gino", quien circunstancialmente y gracias Dios, nació el mismo día
en que gino muriera atacado por una colmena de abejas.
Fue una gran alegria para mí, reencontrarme con Andy, es increible que ya tenga su primer año de estudios universitarios. Se siente muy satisfecho por haber llegado hasta donde está; hizo una remembranza del pasado, cuando apenas sabia leer y escribir. Se mostró muy feliz de verme y fue a visitarme casi todas las noches después de su trabajo. El muchacho es un gigante espiritual, me habló mucho de las cosas de Dios y me dedicó y regaló con mucho cariño un libro para enriquecer la vida espiritual.
El 16 de abril, fui a visitar a mi tío Juan Isidro, su
esposa Alba y mis primos. Almorcé una
deliciosa comida preparada por Alba luego Bitín me invitó a la playa de Nigua.
Fuimos, con mi prima Sonia y su esposo Eduardo (el Yarey) y un amigo de
Bitin. Una vez llegamos a la playa vivi
una experiencia graciosa. Resulta que
para accesar a la playa de Nigua, primero se debe cruzar un río que converge en
la misma. El Río estaba un poco crecido y yo tenía algo de miedo ja ja
ja...Eduardo bajo primero para ayudar a las mujeres y el amigo de Bitin quedó arriba, parado encima de una gran piedra, frente al río, cuando me llegó el turno de cruzar
Eduardo le dijo al "cuñao" como le decían al amigo de Bitin, que me
ayudara, es asi que el me agarra por la mano izquierda; mientras trataba de
asirme de la mano de Eduardo ay ay ay! Me puse bien nerviosa al no poder
alcanzar y mis piernas de pronto se negaron a emprender la aventura. entonces Eduardo me dijo: "Margarita tiraté". Y obedecí me tiré al río, pero no solté la
mano del cuño y él se dió un chapuzón involuntario sin haberse quitado la
ropa.
Desde alli caminamos por la orilla de la playa hasta donde estaba el rompe
olas. Ah! Cuantas huellas le regalé al mar! Acampamos en ese lugar, donde pasamos algunas horas maravillosas.
Compramos sardina fresca, la que hiervieron ahi mismo en la orilla de la
playa con agua del mar. Esta fue otra
aventura; pues nunca antes había comido pescado de esta manera. Estaban deliciosas. Estuvimos alla hasta las 8:00 de la
noche. De regreso uno de los pescadores
del lugar nos guiaron por una parte del río menos caudolasa para legar hasta
donde estaba el carro.
El 17 de Abril fue el cumpleaños de Armando, fui a una
pastelería y le encargué un pastel con sus colores favoritos: rojo y amarillo, los
colores de la bandera de su partido, compré unos globos e invité a su amiga
Leticia para que me acompañe a cantarle feliz cumpleaños, él se sintió alagado pero me pidió que
partieramos el bizcocho en la noche cuando vinieran sus otros amigos. Mi hermana Arelis vino; pero tuvo que
marcharse temprano porque el niño estaba con fiebre; luego llegaron mi hermana
Maritza, mi cuñado Carlos y Marta y su esposo (una pareja de amigos). En ese momento Armando no se encontraba en la casa, tomamos unos tragos, cuando se hizo tarde
pensabamos celebrar el cumpleaños en contumacía y justo cuando preparaba todo
para las fotos llegó Armando, nos tomamos unas cuantas
fotos, partió el pastel y se marchó.
Entonces Salí con Mara, Marta y sus esposos a comer unas carnitas a la
parrilla en el pueblo de Manoguayabo.
Esa carnita y esa yuquita estuvieron de lo último! Que ricura!
El 18 de Abril Mi hermana Arelis me invitó para la playa
Bocachica junto con su bella familia. Se
cumplió allí uno de mis sueños para las vaciones. Era Miércoles, cuando llegamos al lugar, creo
que era necesario que me pelliscasen para darme cuenta que no estaba soñando,
era el paraíso. De no ser por algunas
fotos que nos tomamos durante la estadía allí, hubiese pensado que no estube
allá, que estaba dormida y que tuve un hermoso sueño. Todavía imagino mis huellas sobre la blanca
arena, la tibieza del agua y ese color azul celeste que preñan los ojos con su
encanto y embriaga el alma de placer. Otro de los momentos inolvidables fue el reencuentro con
mis amigas Enercida y Yesenia, una tarde almorzamos juntas, fuimos de Window
shopping por las principales Plazas comerciales de la ciudad de Santo Domingo; luego tomamos un
helado mientras esperabamos por entrar al cine y vimos una pélicula juntas.
Otra tarde nos reunimos para comer un delicioso almuerzo preparado
por Yesenia: Unas guandules verdes guisados con pollo frito, arroz y ensalada
de papa. Desde alli fuimos a pasear a la Feria del Libro, donde tuve el honor
de ver personalmente a mi distinguido amigo Yih-Yoh Robles; a quien tuve el
gusto de conocer en el famoso hacedor y reencuentro de amigos: Facebook, en
diversas ocasiones habiamos interactuado a traves de esta red social. Fue muy
agradable conocerle, mágicamente era tal y como le imaginaba incluso me pareció
que conocía su voz de toda la vida, tuvo la generosidad de invitarme a exponer
mis poesías en su vérsatil y dinámico espacio, “Tribuna Libre”, eso me causó
una gran emoción; pero lamentablemente y por razones ajenas a mi voluntad no
pude presentarme. Otra tarde mi amiga Enercida
me invitó a Yesenia y a mí a cenar en su casa, unos deliciosos tacos
preparado por ella.
Mi primo Guanche
también me invitó a la playa, fuimos a la Playa de Nigua, fue mi segunda visita
allí en my vacations. Nos acompañaron
mi prima Wendy y los sobrinos Jesús y Jhonny.
Aunque no me lancé al río, ni comí sardinas fue bastante alagador el
viaje. Alli conocí a Anthony Gonzalez,
un niño de unos siete años de edad que pernotaba en la orilla de la playa con
su hermano de 9; mientras sus padres estaban en otro lado de la playa "Los
cuadritos" (Los cuadritos son unos hoyos cuadrados sobre rocas gigantescas
a orillas del mar que se llenan del agua
de las olas que golpean la costa y se mantienen con aguas cálidas, cual
piscinas naturales) . El niño y yo
estuvimos juntos y hablamos por largo rato, hasta que los padres vinieron por
él.
El jueves 26 durante el día fuimos a visitar a mi abuela
y luego al tumba de mi padre y mi hermana Dariana. En la noche salí con Alex y Bitín para
Manoguayabo a comer carne a la parrilla y tomar un par de cervezas. Luego el viernes 27 mis primas Bitin y Alex me invitaron a un
Drink a tomar unas cervezas, como despedida, luego se nos unieron el primo Juan
y unos amigos. Esa misma noche mi amigo
Newton me recogió y me trajo un delicioso dulce de coco horneado, del que le
había hablado a mis amigas.
El sabado 28 Mi amiga Yesenia me recogió para llevarme a
darme otro chapuzón a la playa de Bocachica en compañía de sus niños una pareja
amiga. Ese día la playa no estaba tan
azul como la primera vez; pues los últimos días había llovido mucho sobe la
región; pero fue igual de alagadora la estadía allí, la pasamos muy bien. Ahi conocí un niño llamado "Henry" tenía cinco años y
se veía lánguido, me causó pena imaginarme su vida. Cuando hablaba parecía tener 10 años; pero
tenía el tamaño de un niño de tres y el peso de uno de 1 año. Le pregunté que donde vivía y me dijo:
"vivo en un lugar donde los hombres pelean a machete y tenemos un pozo
donde se caga", peculiar y singular descripción, que en unos pocos
segundos, hizo que en mi cabeza pasara una película completa de su vida;
agregando la apariencia que tenía, el hecho de que estuviera sólo en playa,
mientras su madre iba de un lado a otro vendiendo yaniqueques (Del ingles Jonny cake), lo peor de todo es que paradógicamente, a pesar de que
la madre vendía estos discos de harina, el niño tenía hambre, me di cuenta por
la forma en que miraba a los niños de mi amiga comer unos panes con jamón y
queso (Sandwiches), no debía decirlo porque no es correcto hacer mención de lo que se da; pero
es necesario, para que no me digan come sola; pues invité al niño a comer
también y luego cuando nos marchamos me despedí de él. Haber conocido ese pequeño imprimió cierto
aire de tristeza a mi feliz tarde en Bocachica.
Pensé que la vida es injusta... Pero la vida era de continuar. En el mundo siempre ha habido personas más
ricas y más pobres que un@. Pues fuimos
a casa... Solo me quedaba recoger mis maletas para regresar a New York, mis
amigas me acompañaron un rato más y compartimos una rica cena que mamá Teresa
había preparado, unos bollitos de harina de maíz con bacalao, después tuve un
percance que llamaré párrafo en blanco.
