sábado, 8 de enero de 2011

"¡GRACIAS FIDEL!"...


En Enero 8 del año 1959 tuvo lugar en Cuba la llamada "Caravana de la Libertad", con Fidel Castro marchando al frente, quien había dilatado su presencia en la Habana, en el campamento de Columbia,  esperando que las columnas que le precedían efectuaran la ocupación previamente. Frente a la gran  muchedumbre allí reunida, reafirmó los propósitos de la Revolución, Advirtiendo sobre las dificultades y adversidades que enfrentaría; además, explayó al pueblo cubano la imperiosa necesidad de mantenerse unido en la lucha, a los fines de "poder consolidar aquel objetivo revolucionario".
"Terribles días de terror", en los primeros días de Enero, afecta a los grandes propietarios, gobernantes etc., acompañado de inmensa incertidumbre de mucha gente, pero también, el enorme entusiasmo de los menos mimados por la fortuna","la muchedumbre se lanzó a la calle, invadió los casinos y comenzaron los saqueos descontrolados". "El Juez Piedra que era el magistrado más antiguo del Tribunal Supremo y designado presidente provisional por Batista antes de su marcha, hacía pública en el Palacio Presidencial una órden de alto el fuego dirigida al ejército y solicitaba a Fidel que hiciese lo mismo".  

Asimismo, Castro coordinaba las operaciones desde el hotel Central Palma de Santiago  mientras, Che Guevara y Camilo Cienfuegos, tomaban posesión de la ciudad de La Habana, así como de sus principales centros de poder. La emisora Radio Rebelde transmitía  consignas al movimiento clandestino y a los miembros del "26 de Julio" haciendo un llamado a que mantuvieran el órden y evitaran las venganzas.  Al mismo tiempo se disponía la ocupación de los cuarteles del Ejército, especialmente Columbia y La Cabaña, así también los puestos de Policía y otros edificios gubernamentales. Los mandos dieron ordenes para que las demás emisoras de radio de la isla sintonizaran con Radio Rebelde, a los fines de que todo el pueblo cubano pudiese escuchar la alocución del comandante Fidel Castro; en este su primer discurso público para toda cuba en donde pidió: "que nadie se tomase la justicia por su mano y ratificó la órden de huelga general para el día siguiente dos de enero de 1959". "Durante la madrugada se consumaría el triunfo rebelde ya que Fidel efectuó una apoteósica entrada en Santiago de Cuba, segunda capital del país y llamada "baluarte de la libertad", donde efectuó un vibrante discurso sobre la revolución que se llevará a cabo. Desde allí anunció que será el Juez Urrutia el nuevo presidente provisional de Cuba, en lugar del Juez Piedra nombrado por Batista".